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Autismo y déficit de atención ante el coronavirus: ¿Cómo explicar la realidad?

Autismo y déficit de atención ante el coronavirus: ¿Cómo explicar la realidad?

La psiquiatra infantojuvenil y académica de la Universidad de La Frontera, Sandra Venegas, nos entrega detalles de cómo influye el confinamiento con estos trastornos y qué estrategias hay para abordarlos.

Enfrentar una cuarentena puede tener distintos impactos en las personas y no es soportada de la misma manera por todos, pues en ella pueden influir múltiples factores. Uno de los grupos que puede encontrar más dificultades es el de niños con trastorno de déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y, especialmente, trastorno del espectro autista (TEA).

En este contexto, la psiquiatra infantojuvenil y académica del Departamento de Psiquiatría y Salud Mental de la Universidad de La Frontera, Sandra Venegas González, comparte información importante sobre cómo explicar y enfrentar el aislamiento social en niños y niñas TDAH y TEA.

¿Cómo explicarle a un niño/a TDAH y TEA lo que está sucediendo?, ¿se aborda de distinta manera si es infancia, niñez o adolescencia?

Es importante atender a la edad de la persona, pues efectivamente es necesario adaptarse a la etapa de desarrollo. Hay que usar un lenguaje que sea comprensible y que sirva a las necesidades del niño o niña. Sobre todo dé tranquilidad y apoye la regulación emocional del niño, ya que no es apropiado generar miedo o exponerlo a noticias que le produzcan incertidumbre. El adulto a cargo debe filtrar la información y transmitirla de manera constructiva y comprensible.

Mientras más grande es, más cercano a la comprensión del adulto, lo que ocurre alrededor de los 17 años. Pero para menores de 5 años, hay que ser muy didáctico y explicar el problema que enfrentamos con dibujos o con juegos como muñecos o títeres, con claridad sobre los hábitos de autocuidado.

Los niños desde los 6 años comienzan a desarrollar un pensamiento lógico concreto, por lo cual las explicaciones deben ser muy prácticas y con ejemplos cotidianos. De nuevo, el énfasis debe estar en la prevención y hábitos de higiene que propendan al autocuidado. 

En el caso de los adolescentes, se recomienda hablarles desde la alianza y la importancia de su rol en el  cuidado propio, el de su familia y comunidad. El lenguaje puede ser abstracto, con énfasis en la empatía por el otro, el respeto por sí mismo y el del otro; en lo posible que compartan con su grupo de pares, vía digital, buenos hábitos y aportes concretos al bienestar de su entorno.

¿Cómo afecta el confinamiento a los pacientes menores con TEA?

En general, es muy complejo porque suelen ser muy apegados a sus rutinas y les cuesta adaptarse a los cambios, especialmente si éstos son inesperados. 

Por esta razón, la anticipación a lo que se espera que ocurra resulta fundamental, centrado en la cotidianidad de manera práctica y con un lenguaje que se adapte a la edad y velocidad de aprendizaje. 

Es fundamental definir una rutina clara en el hogar y trabajarlo con el niño/a por medio de horarios y dibujos de manera conjunta. Se debe ser claro en lo que es adecuado y lo que no en relación con las normas sanitarias y el cuidado de la familia.

Cabe destacar que están autorizados a dar paseos dentro de la cuarentena total.

¿Es la misma situación que ocurre con los niños TDAH?

Las personas con TDAH suelen tener un nivel de inquietud motora superior a la de otros chicos, son más impulsivos y pueden tener importantes dificultades para mantener la atención en un solo foco y regular sus emociones de manera autónoma.

El confinamiento obliga a evitar los espacios públicos, a dejar las actividades deportivas y limitar considerablemente el ejercicio.

Los niño/as con TDAH de predominio hiperactivo necesitan moverse para estimularse sensorialmente. Por esta razón, las rutinas que se preparen para ellos deben incluir estimulación sensorial propioceptiva (como juegos que incluyan ejercicio físico), así como también visual, auditiva y/o táctil, que sea adecuada para la edad y se acomode al espacio físico del hogar. 

El adulto es central en enseñar modelando cómo se regulan las emociones desagradables, como calmarse manteniendo el equilibrio. No sirve que la figura del adulto a cargo se descontrole o rompa en emociones, pues es un modelo a seguir para ese niño o niña.

¿De qué herramientas disponen los familiares o cuidadores para hacer el confinamiento más ameno?

En las redes sociales de diversos centros que están publicando infografías, videos y consejos, por ejemplo, el Hospital Hernán Henríquez Aravena, Clínica Psicológica UFRO y centros privados.

¿Cuál es la rutina que deben seguir niños, tanto con TEA como con TDAH?

Rutinas que apoyen levantarse temprano, baño y vestimenta, aunque no se salga de la casa. Estudio en el hogar, que incluya clases en línea y hacer tareas, ayuda en los quehaceres de la casa, tiempo de ocio y actividad física 3 veces por semana. 

Los hábitos de sueño son muy valiosos a la hora de proteger la salud física y mental; los niños deben acostarse temprano, máximo a las 22:00 horas, para así facilitar todos los procesos neuroquímicos que ocurren en el sistema nervioso, que es la central de comando de todo el organismo.

Para esto último, restringir las pantallas digitales y la luz fría (azul) es muy importante, a partir de las 21:00 horas como tope máximo, ya que esta luz altera la secreción de la hormona melatonina, generando una reacción en cadena en el cerebro. Se afecta el proceso de crecimiento y de aprendizaje, entre otros, facilitando la aparición de síntomas psicopatológicos.

¿Qué consideraciones hay que atender en el contexto escolar con menores TEA, compañeros, profesores y familias respecto a las clases online?

El énfasis de los estudios debe estar en el cuidado y protección de los niños, esto es un valor superior a “perder o no” el año escolar. 

Por tanto, la organización de los estudios debe privilegiar los contenidos esenciales, cuidando de no sobrecargar a los padres o adultos responsables que ya viven exigencias por el teletrabajo, preocupaciones de salud y/o estrés psicosocial.

Los horarios de estudio se deben organizar en bloques de 20 a 45 minutos dependiendo de la edad del estudiante, con pausas de 10 a 15 minutos que le permitan recobrar la capacidad de atención, motivación y aprendizaje. Lo ideal es que los contenidos usen metodologías de atención adaptadas a la edad y que concluyan con actividades lúdicas.

¿Cómo debe ser la vuelta a la normalidad para estos menores con TEA o TDAH una vez que terminen las restricciones derivadas de la pandemia?

De nuevo debe ser anticipada en lo posible y paulatina. Se prevé que la crisis sanitaria durará meses, donde el primer semestre de este año ya está comprometido.

Los esfuerzos centrales de las autoridades están puestos en salvaguardar la salud, y es importante seguir todas las medidas de higiene y protección.

El retorno a la vida “normal” será más fácil y fluido si mantenemos hábitos de vida saludables durante el confinamiento.

RECURSOS DIGITALES RECOMENDADOS

Qué es el coronavirus (niños menores de 5 años) 

Cuento para explicar el coronavirus y otros posibles virus (mayores de 6 años)

Coronavirus en pictogramas (para personas con TEA)

Carmen Hernández Cifuentes
Dirección de Comunicaciones UFRO

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